martes, 24 de junio de 2014

La Cueva de Chauvet es Patrimonio de la Humanidad.







Una brizna de aire puede ser, si andas listo, el motor de un viaje a través del tiempo a 30.000 años en el pasado. 
La mente atenta y el cuerpo dispuesto ponen en marcha una nueva aventura que puede acabar, como es el caso, en un descubrimiento novedoso, sorprendente, magnífico. 


El Comité del Patrimonio Mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), anunció la inscripción en su lista de La Cueva de Chauvet, donde se encuentran las pinturas rupestres más antiguas conocidas. La gruta, situada 25 metros bajo tierra, en el interior de una meseta calcárea del sur de Francia, constituye "un testimonio único y excepcionalmente bien conservado". Los dibujos descubiertos en esta caverna incluyen un bestiario constituido por 435 representaciones, que muestran 14 especies entre las que destacan osos, rinocerontes, leones, una pantera, bisontes, etc
En las paredes  pueden apreciarse también unas 10 manos en negativo y positivo, representaciones de vulvas y, justo al fondo, el dibujo excepcional del cuerpo de una mujer al lado de un bisonte.
El Comité de la Unesco ha valorado especialmente “la calidad artística” de estas pinturas y el dominio en el uso de los colores, la asociación de la pintura y el entallado, la precisión de las representaciones anatómicas y la capacidad de dar una impresión de los volúmenes y el movimiento. Así, el 22 de junio de 2014, El Comité de Unesco, reunido en Doha (Qatar), ha decidido la inclusión de la Cueva de Chauvet-Pont d´Arc como Patrimonio de la Humanidad.



La Historia de un reciente descubrimiento

El domingo 18 de diciembre de 1994 Jean-Marie Chauvet , Éliette Brunel y Christian Hillaire se acercaron al acantilado de la meseta caliza. Una inesperada y suave  corriente de aire  que procedía de una fisura en la roca les sorprendió hasta el punto de incitarles a dar una explicación a aquella brisa procedente de una mínima cavidad ya conocida.
Pertrechados por las necesarias herramientas de escalada y apartando rocas accedieron a una gran oquedad conscientes de estar adentrándose en una nueva experiencia inesperada. Concrecciones calcáreas y huesos esparcidos por el suelo acompañaban su recorrido en una red de galerías hasta que, de vuelta ya, apareció ante sus ojos el primer animal pintado en la pared. Fue el comienzo del hallazgo de centenares de pinturas y grabados.



Solo unos días mas tarde, el 18 de enero de 1995, con ocasión de una conferencia de prensa del Ministro de Cultura de la época, Jacques Toubon, se da a conocer al mundo su existencia.
Tras unos primeros estudios para su catalogación y una vez reconocida la existencia de tres propietarios de los terrenos, el estado francés comenzó el proceso de expropiación que culminó en febrero del año 1997.
Siendo su protección uno de los principales quebraderos de cabeza, se decidió llevar a cabo una vigilancia permanente del acceso hasta la colocación de un sistema de cierre con estricta vigilancia mediante cámaras.
Para entrar en la cueva hay que solicitar una autorización expresa y una vez recabada proverse de ropa y calzado especial para evitar la contaminación biológica.

Una vez dentro, un dispositivo de vigilancia climatológica y bioquímica, instalado por el Laboratorio Subterráneo del CNRS (Laboratoire Souterrain du CNRS) de Moulis y por el Laboratorio de Investigación de los Monumentos Históricos (Laboratoire de Recherches des Monuments Historiques), controla permanentemente la higrometría y la temperatura así como la bacteriología y los concrecionamientos. Finalmente existe un programa, actualmente en curso, de acondicionamiento de los accesos a la cueva así como del interior de la misma.




La cueva es inaccesible al público permitiendo la entrada solo de investigadores.

Este complejo kárstico se selló hace 20.000 años habiendo permanecido en aislamiento del exterior, lo que ha permitido una excepcional conservación que ha de protegerse.
La cavidad se estructura en dos conjuntos de dimensiones relativamente equivalentes. En el primero de ellos hay una aparente ausencia de dibujos negros, que contrasta con la relativa abundancia de dibujos rojos. Entre esta primera zona y la siguiente se encuentra la conocida como Galería de la Vela, cuyas paredes se encuentran casi despobladas de dibujos salvo la entrada y  la salida de la misma, en cuya bóveda se marcan  puntos o trazos rojos. En la segunda parte de la caverna se distinguen varios conjuntos de figuras. Es en su primera y vasta sala donde se encuentra el panel de los Caballos. Un corredor largo (Galería de los Megaceros) conduce a la Sala del Fondo, que encierra numerosos restos de actividades humanas y de hogares, y cuyas paredes están adornadas por numerosas figuras de animales. La Sala del Fondo encierra numerosos restos de actividades humanas y de hogares, y sus paredes presentan numerosas figuras de animales.



Los descubrimientos, desde las primeras exploraciones, habían señalado dos huellas que fueron atribuidas a un pie humano; se trata de huellas humanas de un pie izquierdo de niño y de un trazo dinámico del mismo. Estas evidencias constituyen el inicio de una verdadera pista unidireccional que conduce hasta el fondo de la Galería de los Travesaños, a la entrada de la Sala del Cráneo. Alrededor de ella, se pueden observar trazas anteriores de pisoteos de oso así como una pista de lobo. Los pies presentan una combadura y morfología comparables a las de los Europeos actuales. Las huellas, dadas sus proporciones, pertenecerían a un individuo masculino, de aproximadamente ocho años de edad y estatura de 1,30 m.










Gracias al sistema fotográfico elaborado por Yanick Le Guillou, un nuevo descubrimiento esclarece una vez más el arte de la Cueva Chauvet. En el corazón de la Sala del Fondo, un colgante calcáreo, un verdadero cono de roca, desciende del techo para terminar en punta a 1,10 metros del suelo. Su parte baja, la que es accesible, está adornada. Desde el camino únicamente era visible una cara, por lo que la interpretación que se realizó entonces fue muy diferente. Una fotografía tomada en el extremo de una garrocha ha permitido descubrir una venus vista de frente dibujada en negro. El trazo se limita al triángulo pubiano y a las piernas. Un trazo grabado, que destaca en blanco sobre la superficie difuminada, revela el surco vulvar. La parte superior del cuerpo está ausente, aunque posiblemente no haya sido así siempre. Las nalgas podrían haber sido nimiamente esbozadas para ser eliminadas posteriormente. Estas supresiones voluntarias están asociadas al diseño de representaciones contiguas. Dos felinos y, un poco mas alejado, un mamut, parecen seguir a un pequeño buey almizclero.


Sobre la Venus de Chauvet se encuentra un ente posiblemente compuesto que fue con anterioridad denominado "el brujo" u hombre-búfalo. Ésta relación Venus- hombre-búfalo no es anecdótica.
Una primera evidencia es la anterioridad de la Venus con relación a los trazos colindantes. Que se trate de los dos felinos situados a la izquierda, del hombre-bisonte o de los múltiples trazos situados a la derecha, pinturas o grabados. Su realización ha entrañado localmente la destrucción voluntaria y selectiva de elementos del cuerpo de la venus. El lugar más evidente se localiza en una de las extremidades altas del triángulo pubiano. 
Más sorprendente resulta la ausencia voluntaria de superposición, ni el hombre-bisonte ni el gran felino de la izquierda recubren la venus, y ambos han sido realizados con anterioridad al diseño del otro felino y al del mamut.



A unos cincuenta metros de la entrada actual en la Sala Brunel, aparecen dos conjuntos de puntillado rojo. La observación de estos puntos ha revelado su técnica de ejecución. En realidad, se trata de huellas de la palma de la mano derecha. Ciertos detalles anatómicos son visibles, como la separación del pulgar sobre el lado izquierdo, pequeñas manchas circulares en la parte superior de la huella, el rastro dejado por la primera falange del medio y el perfil ligeramente cuadrangular de la prominencia tenar. Por otra parte pueden ser apreciados restos ligeros de ocres lineares y paralelos, consecuencia de marcas digitales involuntarias registradas en la pared. Las huellas del conjunto más pequeño, dada la modesta dimensión de la mano, son probablemente fruto de una mujer o un adolescente, mientras que el otro panel, fue relleno por un individuo de mayor tamaño. La talla y posición de las huellas más altas podrían corresponder a un hombre de aproximadamente de 1,80 de estatura. En ambos casos, el colorante de consistencia pastosa, debía ser aplicado en capas suficientemente espesas sobre la palma. Los trazos dejados por los dedos permiten orientar cada huella así como imaginar la posición del artista. Esta técnica original, que no había sido encontrada hasta ahora en el arte parietal, confiere una dimensión simbólica al puntillado por ser a la vez, punto y mano parcial positiva.



Importancia y excepcionalidad


El descubrimiento de esta cueva supuso una auténtica revolución en el mundo del arte parietal prehistórico por su originalidad e importancia por diferentes motivos. El primero de ellos es el bestiario figurado con rinocerontes, leones y osos. Mientras, generalmente, los animales representados en las cavernas paleolíticas son animales de caza,  aquí los animales representados son los mas peligrosos. 



Las técnicas utilizadas en las representaciones, es decir la forma en la que los animales han sido representados, son también poco comunes, especialmente por el constante uso de difuminado y la búsqueda de perspectiva, técnicas que suponen una originalidad respecto de las imágenes a las que estamos habituados.



Las dataciones directas efectuadas en 1995 añaden una dimensión inesperada al descubrimiento. Tres de las muestras tomadas en dos rinocerontes y un bisonte pintados con cargón han sido datadas entre 30.340 y 32.410 años. Teniendo en cuenta los márgenes estadísticos, esto significa que las pinturas fueron realizadas en una fecha muy antigua, aproximadamente hace 31.000 años, correspondiéndose con los momentos en los que la prehistoria coloca el periodo Auriñaciense caracterizado por una cultura material muy extendida y que sitúa su ámbito espacia entre la región del Alto-Danubio (Alemania), en Austria, en la región de Moravia (Eslovaquia) y Santander (España).



Hemos de exponer aquí que hasta el descubrimiento de Chauvet las representaciones mas antiguas conocidas correspondían al Solutrense, hacia el 20.000 a C, siendo las Magdalenienses las mas extensas y mejor conocidas (Lascaus, Altamira...) con una antigüedad que se remonta al 17.000 a C.



En Francia, las gentes auriñacienses se instalaron en  pequeños valles, en la región de los Eyzies-de-Tayac en Dordoña y en el Piemont pirenaico siendo muy discreta su presencia en la zona de Ardèche, exceptuando las cuevas de la Higuera, los pescadores y la cueva Chauvet. 



El Auriñaciense se distingue de las culturas precedentes por las numerosas mejoras obtenidas en la talla del sílex, por una diversificación de los útiles y por las innovaciones introducidas. El trabajo se realiza sobre hojas y no sobre lascas. Los tipos líticos son numerosos y especializados: raederas para preparar las pieles, buriles para trabajar el hueso y grabar. Las cornamentas de cérvidos, el hueso y el marfil son utilizados en la fábrica de armaduras de caza.  Dentro de sus innovaciones figura el desarrollo del adorno corporal mediante el uso de conchas y dientes perforados, así como de otros colgantes en hueso, brazaletes y perlas de marfil. 

Sin embargo, la súbita expansión del arte que atestigua la cueva de Chauvet es, con toda seguridad,  la mayor invención de esta cultura. 

Proyecto de réplica de la cueva para la visita pública

Al contrario que la de Lascaux, descubierta en 1940 y deteriorada por el dióxido de carbono generado por la respiración de los visitantes, como Altamira,, la cueva de Chauvet nunca ha estado abierta al público. 
Una copia creada en la región y bautizada “Caverna del Pont-d'Arc”, situada a unos 7 km de distancia de la cueva, permitirá admirar las riquezas de la cavidad original. Para este proyecto el equipo científico en colaboración con arquitectos, pintores, escultores, escenógrafos y empresas de construcción han colaborado para recrear a escala real y en 35 mil metros cuadrados lo mejor de la gruta verdadera.
Con el fin de conservar la sensación mas cercana posible a lo que sería una visita a la cueva original se simularan las condiciones de temperatura, humedad, silencio, oscuridad y de olor.
En un espacio de 29 ha albergará la reconstrucción de la caverna, un centro expositivo dedicado al Auriñaciense y el arte parietal, un espacio de exposiciones temporales, otro lugar pedagógico destinado a los mas jóvenes, etc.
Parece que el proyecto tiene prevista su finalización para finales de 2014













Les dejo por un tiempo. Nos veremos a la vuelta, en septiembre. 
Disfruten de un merecido verano lleno de visitas culturales. La oferta es infinita.

¡Feliz verano!




No dejen de visitar la página oficial
http://www.culture.gouv.fr/fr/arcnat/chauvet/es/index.html

martes, 17 de junio de 2014

Aguas que mueven aceñas








Creo que fue en 1992 cuando se presentó una propuesta de Minicentral hidroléctrica sobre la estructura de los restos de una aceña en Tordesillas.
¿Una aceña, pero qué es eso?  ¿Está protegida? ¿es antigüa?
Sinceramente poco sabía entonces del tema. Una compañera, que ya nos falta, María Francisca Represa, Tola para nosotros, había publicado una estupenda aproximación al tema. Lo leí con enorme interés, dándome cuenta de que encerraba una historia socioeconómica interesante y atractiva. Luego cayó en mis manos el libro sobre molinos de la provincia de Valladolid escrito por Carlos Carricajo. Un disfrute, la verdad.
Un viaje por las aceñas del Duero, la observación de otras muchas en el Carrión, el Pisuerga, El Arlanza, horas sentada observando la lámina brillante del agua de los azudes, escuchando el rumor del agua me descubrieron los ríos como un intenso mundo especial lleno de una vida ahora desaparecida. Ese fue el comienzo de mi interés. Poco después daba comienzo una historia de catalogación, estudio, protección y puesta en valor de tan magníficas construcciones fluviales.








Aceña viene siendo definida como molino de harina situado en un cauce cuyo agua lo mueve (María Moliner), aunque la palabra árabe de la que procede: saquiya, viene a referirse a la rueda de tracción hidraúlica y la noria.
Etimológicamente parece proceder del árabe as-saniya "la que eleva" el agua, aunque también usaron otras palabras como hattara y na´ura (de donde procedería la palabra noria).

Fueron precisamente los musulmanes los que se encargaron de la difusión de este elemento llamado rueda de eje horizontal o vitrubiana, como forma de aprovechar el agua para generar molinos y para regar los campos.

La fuerza del caudal de los grandes ríos garantizaba ese movimiento y fue en estos precisamente en los que se alzaron las construcciones complejas conocidas como aceñas construidas para albergar molinos de harina.

Se trata de sólidas construcciones pétreas realizadas en cantería, dispuestas en varios cuerpos  con salas de molienda asentadas sobre el cauce, que transformaron la actividad artesanal del molino tradicional en  un lugar complejo en el que cada vez se necesita un mayor número de operarios: maquileros, aprendices, oficiales....y el maestro de aceñas, cuyo oficio y cometido es el mantenimiento y puesta a punto de la maquinaria y del edificio.




La situación de estas estructuras parte de una de las márgenes, extendiendo sus cuerpos hacia el interior del caudal. Rematan las fábricas con un tajamar en cada cuerpo para romper la corriente y desviar las embestidas del agua en las crecidas.
Al otro lado, se remataban en un espaldón y entre ambos extremos situaban la sala de molienda sobre el cárcavo, el espacio donde se halla el eje de trasmisión de la fuerza del agua a las piedras de moler.
La cubierta de cada una de ellas suele ser a dos aguas.




Ninguna de las piezas de las aceñas es idéntica pues deben adecuar cada uno de los cuerpos que las componen a la necesidad de llevar el agua hasta las paletas de la rueda que se sitúa bajo el cárcavo. 

Aprovechaban la corriente construyendo el azud, un gran dique trazado en diagonal sobre el cauce del río abarcando por completo su anchura que hoy llamamos pesquera. Su cometido era la conducción del agua hacia los canales de las aceñas. 

Se configuran casi como barcos de piedra con pasos entre si que atan los cubos convirtiendo las aceña en un conjunto unitario, una especie de puente facilita el paso de mercancías, trabajadores, carros y caballerías y da consistencia a la construcción, sobretodo cuando existe un número mas alto de cuerpos y la aceña se adentra mas al interior del río.



Un caso excepcional lo constituye la aceña que estaba situada bajo el puente de Tordesillas pues aprovechando dos pilas del mismo se emplazaron dos ruedas con una estructura central. Este tipo de aceñas "so la puente" se documentan desde época mas antigua, hacia finales del XI o comienzos del XII que las exentas que han llegado a nuestros días. 





Recientemente, en 2010, se han presentado en una publicación específica y completa con los resultados de un estudio promovido desde la Dirección General de Patrimonio de la Junta de Castilla y León sobre las aceñas del Duero en Tordesillas, Toro y Zamora, cuyos autores son Juan José Fernández Martín y Jesús San José Alonso.


En la actualidad existe un catálogo de 18 Aceñas en este tramo del río Duero donde además se ha puesto en valor el conjunto de las de Olivares, en la ciudad de Zamora.

Un listado para quien se anime a hacer una ruta de aceñas por el Duero comprende:
.- En Tordesillas:
. Aceña de San Miguel del pino
. Aceñas de la Peña. 
. Aceña del puente.
. Aceña del postigo.
. Aceña de Osluga.
. Aceña de Zafraguillas o Zofraguillas
. Aceña de la Moraleja

.- En Toro:
. Aceña de Herreros
. Aceña de la Peral
. Aceña del Vado
. Aceña de la Granja Florencia
. Aceña de Villaralbo

.- En Zamora:
. Aceña de la Pinilla
. Aceña de Cabañales
. Aceña de Olivares
. Aceña de Gijón
. Aceña de los Pisones
. Aceña de Congosta

El texto completo del estudio citado, con sus maravillosas fotos y un aparato gráfico muy completo pueden tenerlo pinchando en 
http://www.patrimoniocultural.jcyl.es/web/jcyl/PatrimonioCultural/es/Plantilla100Detalle/1284217324650/_/1284211771041/Redaccion






¡Feliz Verano. Disfruten del buen tiempo!

martes, 10 de junio de 2014

Santa Ana. Alguna emociones en Arrabal de Portillo (Valladolid)






Seré breve. 
No es fácil encontrar las palabras oportunas cuando uno está cansado y carece de intenciones serias y del tiempo suficiente para hacer una presentación profunda de alguna de las cuestiones que rondan por la cabeza. 
Puede ocurrir que, simplemente, no pase gran cosa o, tal vez, pasen demasiadas y se agolpan en las ganas de hablar de ellas sin acabar de discernir de qué se quiere escribir exactamente.
La naturaleza curiosa acaba poniendo un punto de mira nuevo.
Delante de los ojos y solo con mirar alrededor acaba una descubriendo retazos de interesantes historias y personas e imágenes que, como esta, te hacen vibrar desde la admiración y la emoción.
Santa Ana, con la Virgen María y el niño Jesús constituyen el motivo central del retablo plateresco del siglo XVI que se encuentra en el lado de la epístola de la iglesia de San Juan Evangelista de Arrabal de Portillo, en Valladolid. Quería compartirla con ustedes por que creo que es preciosa y por que el refleja exactamente la idea del artista de su tiempo la maternidad, la sabiduría y el apoyo.
El niño juguetea con las manos retorciéndose y moviendo sus pequeñas piernas sobre las rodillas de su madre que, serena, sujeta su cuerpo y acaricia las roscas de su hijo, como cualquier otra mujer, casi sin darse cuenta.
Bajo ellos la gran madre llena de serenidad y sabiduría muestra la madurez. Sencillamente sobrecogedor y cercano.
Fue una magnífica oportunidad en una tarde de domingo junto con el Taller de Ópera de Valladolid, Carlos Negrín y Miguel Angel Zúmel, haciendo la Misa Criolla de Ariel Ramírez.









Feliz Semana!



martes, 3 de junio de 2014

Trótula, la dama de Salerno



Ni partera ni comadrona, Trótula quiere ser médico a principios del siglo XII.
Su familia puede costear sus estudios en la única escuela abierta a la praxis para mujeres, en Salerno. Otras damas ya lo hacen y lo harán, pero ella tiene la firme decisión de formarse, convirtiéndose pronto en una maestra del centro salernitano. 
Con el tiempo y apoyada en su propio marido, médico de la misma Escuela, se convertirá en una reputada mujer de ciencia centrada en el diagnóstico, la necesidad de realizar un completo estudio de los pacientes y en aliviar a las mujeres de la pesada carga de ser hijas de Eva. 
De mente abierta y brillante Trótula pasará, hasta el siglo XVI, por ser una científica de referencia en el campo de la Medicina.


La Escuela de Salerno


Hace tiempo, junto al golfo de Paestum, cerca de Nápoles,cuatro médicos, uno árabe, otro judío, otro griego y otro latino, crearon la escuela de Salerno, todo un símbolo del mestizaje legendario de la fundación de la primera escuela de medicina laica de occidente.

Esta historia y otras muchas que he ido aprendiendo y disfrutando me han hecho creer que la Edad Media no fue un periodo oscuro. Tal vez se oscureció en algunos aspectos e incluso yo diría que la oscurecieron. Esa luz medieval, intensa y brillante, en no pocas ocasiones, ha perdurado en el tiempo tanto por permanencia como por importancia y excepcionalidad.




Sin embargo son enormemente desconocidos muchos de los logros y personajes que los protagonizaron, -mas aún si se trata de mujeres-
Pocos escuchamos hablar de la trovairitz, de la astrónoma, médico, pintora, compositora o la iluminadora,  a pesar de su enorme trascendencia en su época y en las siguientes.
Y tanto es así que aún aceptando sus métodos, protocolos y obras, fueron sometidas a la mas cruel de las "Damnatio memorie" pues no solo no se ignoró un conocimiento tan útil y práctico sino que se recurrió a transformar sus nombres al masculino o simplemente a atribuir los logros a un varón, condenándolas a un inmerecido olvido. Rescate y valoración son cuestión de reconocimiento  y justicia histórica.
Salerno  había sido un foco de atracción para los intelectuales del mundo grecolatino, convirtiéndose en centro de los saberes del mundo culto conocido. Esta ciudad mediterránea abocada a la apertura del mundo portuario favorece y garantiza la de las mentalidades y, sin duda alguna, el intercambio cultural.
En el siglo XII, bajo la influencia directa del monasterio fundado por San Benito en Monte Casino, llegaba a su explendor la Escuela de Medicina Salernitana fundada en el siglo IX, la primera no regida por religiosos que según P Donahue "desempeñó un papel crucial en la transición de la medicina monástica a la laica".  La mayor parte de sus conocimientos provenían de la escolástica, a la que los salernitanos tuvieron gran acceso debido a la traducción de los escritos que se hallaban en el cercano monasterio benedictino.






El ejercicio de la profesión médica se hallaba en manos de hombres, permaneciendo prohibido para la mujer. No asi ocurre con  la práctica de la obstetricia y los cuidados al niño en sus primeros meses, que está depositado en manos femeninas. Se creía que en aquellos contados casos en los que la mujer ejerce la medicina, lo realiza ya por su condición de miembro de una orden monástica, o por la circunstancia de ser esposa o hija de un famoso médico.Pero para todo hay ejemplos de la firme voluntad femenina, tal vez excepcional, no digo que no, y este es el caso de la apertura sorprendente de la Escuela de Salerno que se ofrece como el primer centro de libre acceso femenino a la formación médica y su titulación y amplia el papel femenino al ejercicio de la medicina general y de ello son ejemplo Trótula, Salernitana, Constanza, Calenda, Rebeca Guarna, judía y Abella, musulmana, que simbolizan así, cómo en la leyenda fundacional de Salerno, la conjugación de los saberes de judíos, árabes y cristianos.
Rebeca escribió un tratado sobre la orina y las fiebres y Abella un libro titulado " De artrabile et de natura seminis humani".

Trótula en la Escuela de Hipócrates en Salerno.




La más conocida  es Trótula de Ruggiero (1110-1160), tal vez la esposa de Johannes Platearius, junto a quien escribió "Encyclopaedia regimen sanitis".
Orderico Vital, un monje normando, habla de Trotula en su Historia Eclesiastica, a partir del testimonio de un médico y viajero llamado Rodolfo Malacorona, quién decía haber conocido a Trotula y afirmó no haber conocido a una mujer con tanto conocimiento médico, ni tanta habilidad para practicar la ciencia.




Escribe Trótula:


“como las mujeres son por naturaleza más frágiles que los hombres, están también más frecuentemente sujetas a indisposiciones, especialmente en los órganos empeñados en los deberes queridos por la naturaleza. Como tales órganos están colocados en partes íntimas, las mujeres, por pudor y por innata reserva, no se atreven a revelar a un médico hombre los sufrimientos procurados por estas indisposiciones. Así, la compasión por esta desgracia suya y, sobre todo, la petición de una noble dama me han inducido a examinar de modo más profundo las indisposiciones que afectan más frecuentemente al sexo femenino”.

 “así pues, como las mujeres no tienen calor suficiente para secar el exceso de humores malos que se forman cotidianamente en ellas, y como su innata fragilidad no les permite soportar el esfuerzo de expelerlos naturalmente a través del sudor, como hacen los hombres, entonces la naturaleza misma, a falta de calor, les ha asignado una forma especial de purificación, o sea la menstruación, que la gente comúnmente llama ‘las flores’. De hecho, como los árboles sin flores no producen frutos, así las mujeres sin sus propias flores están privadas de la facultad de concebir”.


Autora del más célebre tratado de Obstetricia y Ginecología de la Edad Media: "De Pasionibus mulierum curandorum ante, in, post partum", conocido como Trótula Maior, impreso siglos despues en Estrasburgo (1554)  impuso un pensamiento que iba contra la creencia religiosa que dictaba que el dolor de la mujer en el parto y otros aspectos de la vida se debían al rol de Eva en el pecado original, apoyando el uso de opiáceos para mitigar el dolor delas mujeres en el alumbramiento, una práctica perseguida por las autoridades. En su obra aborda cuestiones relacionadas con la menstruación, la concepción, el embarazo, el parto, el control de la natalidad, además de diversas enfermedades ginecológicas, expone técnicas quirúrgicas, plantea una eficaz protección perineal, propone la práctica de episotomías, dedica a los lactantes normas de  cuidado en sus primeros meses de vida y afirma que la infertilidad puede ser femenina pero también masculina.
Pone en práctica  la evaluación profunda y completa de los pacientes, mas allá de la observación puntual de los síntomas que aquejaban en un momento determinado a la persona.



 



En su segundo texto, Trótula Minor " De Aegritudium curatione o de Ornatu mulierum" se defiende el cuidado de la belleza femenina, argumentando que un cuerpo bello es señal de un cuerpo sano y en armonía con el universo. Para ello describe remedios a partir de plantas y frutas, de algunos compuestos animales y otros minerales, para solucionar problemas de la piel, el cabello, dientes, mal aliento, así, como mejorar la apariencia física a partir de baños y masajes. Recomienda a las mujeres cuidar la higiene diaria,  el ejercicio físico regular, los masajes con aceites y una dieta equilibrada y saludable, completando las recomendaciones con consejos de cosmética femenina: el uso de crema para eliminar las arrugas, la fórmula de un lápiz de labios en la que utiliza la miel, el jugo de remolachas, la calabaza y agua de rosas, la infusión caliente de corteza de nogal para conservar sana y blanca la dentadura y el mantenimiento del cabello brillante a través de una pomada de abejas, por ejemplo.





Trótula tuvo carisma, inteligencia y dotes especiales de maestra e innovadora. Junto a otras damas de Salerno, tuvo un rol trascendental en la medicina medieval y hasta el siglo XVI, cuando se decidió, como con muchos otros textos de autoría femenina, que era imposible que una mujer hubiera escrito un texto tan importante y certero, otorgando su autoría a un tal Trattus.





En la actualidad libros y premios reivindican su figura e importancia.




¡Feliz Semana!













http://www.mujeryciencia.es/2008/03/18/trotula-de-salerno/
http://www.uv.mx/cienciahombre/revistae/vol19num1/articulos/trotula/index.htm
http://www.elergonomista.com/galenica/salerno.htm
http://www.ujaen.es/investiga/cts380/historia/epoca_medieval.htm
http://www.vallenajerilla.com/berceo/florilegio/rucquoi/mujermedieval.htm http://www.heilpraktiker.es/hi-servicios/revista/index.php?id=50 http://www.portalplanetasedna.com.ar/quema_libros.htm