martes, 17 de abril de 2018

Museo Arqueológico de Arezzo





"la reconstrucción de la historia y la evolución de la cultura puede ser un instrumento muy importante para la comprensión del mundo en que vivimos y de las diferencias que lo caracterizan"

 Cavalli Sforza 


Para cualquier arqueólogo europeo Arezzo es un conocido entrañable si quiera por que, sin haber estado allí jamás, hemos estudiado el excepcional hallazgo de la Quimera, una escultura de bronce de época etrusca, y, en algunos casos, reconocido fragmentos y moldes de la tipología las cerámicas sigillatas tempranas, que se denominan aretinas, por ser precisamente esta ciudad el núcleo inicial de producción de una tipología específica hacia el 20 a C. si bien enseguida se abrirán talleres en Pisa y Lyon con artesanos procedentes de Arezzo.
Así pues, conocer Arezzo y el Museo Arqueológico de Arezzo era una oportunidad para ver una interesante exposición de estas producciones.
Lo que no esperaba era que hubiera otras piezas maravillosas, como la que encabeza esta entrada del blog, en un contexto tan interesante.
No quisiera pasar por alto la importancia de Guido de Arezzo para la musicología, sus excelentes monumentos y urbanismo o su importancia en la Edad Media pero esos aspectos, en cualquier caso, serían objeto de otras entradas específicas en el blog.






La ciudad de Arezzo, antigua Arretium, está ubicada en el centro de la península italiana, en la  Toscana, y  en la provincia de su mismo nombre, a 75 Km. de Florencia. Fué una importante población de Etruria, descrita por Tito Livio como una de sus capitales. Durante la Guerra civil entre Cesar y Pompeyo, la población de Arretium se postuló a favor del segundo, sufriendo las consecuencias de haber apoyado al bando perdedor.


El Museo Arqueológico de Arezzo tiene carácter de Museo Nacional y se denomina Gaio Cilnio Mecenado, pues está dedicado a este importante personaje romano de época de Augusto - de cuyo cognomen  proviene la palabra mecenas o patrocinador.

Si bien la colección arqueológica existía desde 1823, no es hasta 1937 cuando se instala en las dependencias del antiguo monasterio de San Bernardo, construido, a su vez, sobre las ruinas del anfiteatro romano de Arezzo, levantado a finales del siglo I d.C. - principios del siglo II d.C. y estaba pensado para albergar unos ocho mil espectadores
Está situado en la zona meridional de la ciudad amurallada, accesible a través de la Via Margaritone y la Via F.Crispi. 












En 1973 la colección fue adquirida por el Estado italiano. 

El museo se organiza en las dos plantas de las estancias conventuales que han sido acondicionadas por última vez en los años 90 del siglo XX.
La planta baja se centra en la exposición de objetos arqueológicos de época villanoviana, etrusca y romana, presentando las primeras salas  los objetos procedentes de la ciudad de Arezzo y su territorio, desde época villanoviana (Edad del Hierro) hasta el helenismo destacando de entre todas las piezas, las de las necrópolis de Poggio del Sole , un frontón policromado que presenta con escenas de lucha y se data en  480 a C.  y una serie de retratos votivos.










En la tercera sala se encuentra una de las piezas mas excepcionales de la exposición, una crátera ática con figuras rojas que representa una Amazzonomachia -lucha con las amazonas- , atribuida a Euphronius ( 510 - 500 a C ).





Las siguientes salas se dedican a la exposición de vasos de Terra Sigillata Aretina, la producción se vajilla de mesa datada entre el 20 a C y época de Tiberio y que se conoce aquí como  coralina, un producto clásico de la industria de Arretium, entre el 50 a.C. y el 70 d.C. Uno de sus más importantes talleres artesanales fue el de Ateius, que se cree llegó a contar con sucursales en Pisae (Pisa) y Lugdunum (Lyon).





Moldes de terra sigillata aretina, I siglo a. C.-I siglo AD






Recopilación se sellos de las cerámicas sigillatas en Arezzo


Las últimas salas están dedicadas a las piezas de época romana, con retratos, estatuas, mosaicos, objetos funerarios y objetos de bronce.







Las salas de la primera planta albergan objetos de arte aplicado y uso cotidiano entre los que destaca el retrato de un varón realizado en oro sobre vidrio datado en el siglo III d C., uno de los mejores ejemplos de esta técnica.
Entre la cerámica destaca la colección de Buccheri siglo VI aC.
Una sala entera está dedicada a la numismática , contando con un quinipondium, un ejemplar monetal excepcional del que sólo se conocen dos ejemplos en el mundo.
Algunas salas mas se dedican a algunas colecciones privadas conformadas en el siglo XIX de algunos personajes influyentes de Arezzo: Bacci, Gamurrini, Funghini, Ceccatelli, y finalmente se exponen objetos prehistóricos y paleontologicos.

Acaba de regresar al museo el proyecto "La Quimera de Arezzo: una realidad holográfica" que devuelve una pieza interpretada a través de un holograma tomado del original, que se exhibe en el Museo Arqueológico Nacional de Florencia. La escultura de bronce fué descubierta en el siglo XVI y constituye uno de los máximos exponentes del arte etrusco. La escultura original se encuentra en el Museo Archeologico Nazionale de Florencia, mientras que en Arezzo se han instalado varias réplicas, una de ellas cerca del lugar donde fue descubierta, en la Porta San Lorentino. 




Reproducción de la Quimera  en un parque de Arezzo situado al lado de la estación de trenes


¡Que tengan una feliz semana!




Información para la visita

dirección: Via Margaritone, 10 - 52100 Arezzo

Horario de apertura

marzo y abril de 2018 de lunes a sábado de 8:30 a.m. a 7:30 p.m.
Domingo 4 de marzo : 8:30 a.m. - 7:30 p.m. el primer domingo del mes con entrada gratuita # domenicalmuseo.
Domingo 25 de marzo : 13.30-19.30.
Domingo, 1 de abril (Pascua) : 8:30 - 19:30 primer domingo del mes con entrada gratuita # domenicalmuseo.
Lunes 2 de abril (lunes de Pascua ) : 13.30-19.30.
Miércoles, 25 de abril (Día de la Liberación) : 13.30-19.30.
Domingo, 29 de abril : 13.30-19.30.
El anfiteatro romano tiene el mismo horario de apertura que el museo.
La entrada es gratuita con la visita del personal del museo .

entrada
TOTAL: 6,00 €
REDUCIDO: 3,00 €
Ciudadanos de la Unión Europea de entre 18 y 25 años.

martes, 10 de abril de 2018

La "cripta" de la Catedral de Siena



Entre 1999 y 2003, durante la realización de un proyecto arqueológico para la recuperación de las habitaciones conectadas a los Oratorios de San Giovannino y Santa Jenarius, en la zona situada bajo del coro de la Catedral de Siena, se hallaron , de modo fortuito, estructuras constructivas datadas entre los siglos XII y XIV, hasta entonces desconocidas, entre las que, por su importancia para la comprensión del devenir de la catedral de Siena, se encuentran un antiguo ábside y una sala decorada con pinturas de artistas locales del siglo XIII que configuran un nuevo espacio conocido como cripta, carácter que nunca tuvieron.
Tras el hallazgo, el inmediato inicio del desescombro de una nueva habitación  arrojó como resultado la identificación de pinturas de vivos colores en una enorme sala, con mas de ciento ochenta metros cuadrados de pinturas murales en las que se representa la vida de Jésus. 
El ciclo pictórico se divide en dos  dos registros, el superior dedicado al Antiguo Testamento, y el inferioral Nuevo, además de la Pasión compuesta por la Crucifixión , el Descendimiento de la Cruz y el Entierro de Cristo, con paneles en los que la vivacidad del color decora, además, por completo las columnas, los pilares, capiteles y ménsulas con motivos geométricos o vegetales.

Tras concluir el trabajo de investigación y de restauración las estancia pintada se ha fechado en torno al año 1270.
Sostiene Luciano Bellosi, titular de la cátedra de Historia del Arte de la Universidad de Siena, que la autoría correspondería a uno de esos artistas anteriores a Duccio, siendo los nombres más acreditados los de Dietisalvi di Speme, Guido di Graziano y Rinaldo di Siena.

Parece que el candidato principal sería Dietisalvi di Speme, considerado el mas completo entre los pintores anteriores a Duccio, que trabajó entre 1259 y 1288, y al que se atribuyen con seguridad cuatro tablas pintadas, las famosas Biccherne, las portadas de los registros en los que la magistratura encargada de las oficinas de hacienda escribía los presupuestos de Siena. 

Dicen los documentos que Dietisalvi pintó 29 de estas tablas, pero sólo cuatro han llegado hasta nuestros días. Bellosi ha estudiado las pinturas de la cripta comparándolas con las contemporáneas Biccherne. Gracias a la comparación no sólo ha reducido la lista de los probables autores, sino que sobre todo ha fijado la característica clave de la pintura senesa: el sentido del color afirmando que en las pinturas de la cripta el frescor de los pigmentos es excepcional probablemente debido a las condiciones permanentes de una oscuridad provocada por el encierro al que fueron sometidas. 

Queriendo promover una explicación razonable para el levantamiento de esta gran sala se ha propuesto que, tal vez, se ideara como una zona de acceso a la catedral desde la ciudad. 

El hallazgo, en cualquier caso, supuso el reconocimiento de pintores seneses  que ejercieron una enorme influencia en la obra de Duccio, autor de la Maestá que se exhibe en el Museo de la Opera del Duomo de Siena.

Nadie sabe por qué la gran sala levantada hace ocho siglos bajo el suelo del altar mayor de la catedral de Siena y apoyada sobre la pared del baptisterio y que había sido completamente decorada con pinturas fue abandonada y rellenada con escombros, formando a pasar parte de la historia olvidada de esta catedral. Inicialmente el aula se desarrollaba en altura, pero lo cierto es que sus arcos fueron rebajados y los paneles pictóricos cercenados.

Sobre las causas del cambio de proyecto y el abandono no hay una explicación convincente pero, en cualquier caso, su visita es muy recomendable y sorprendente.








 






















¡Que pasen una feliz semana!





Enlaces:
http://www.enjoysiena.it/es/attrattore/La-Catedral-de-Siena/
http://www.30giorni.it/articoli_id_1705_l2.htm

martes, 20 de marzo de 2018

La pila románica de San Frediano en Lucca






«"Y cuando el niño  creció, ella  lo trajo a la hija del Faraón, la cual lo prohijó , y le puso por nombre Moisés, diciendo: "Porque de las aguas lo saqué"» 

 Éxodo 2:10



La basílica de San Frediano de Lucca es realmente sorprendente por muchas razones entre las que sin duda, es destacable la curiosa y compleja pila bautismal realizada entre 1150-1173, fecha esta última en la que un documento fecha, por primera vez, cómo fue llenada de agua.
En cualquier caso, no pasa desapercibido que es una de las grandes obras de la escultura románica.
No queda claro que naciera como pila, apuntándose la posibilidad de que en origen fuera una fuente lustral o de purificación, pues en 1439 se menciona un lavatorio a manus in marmore en el claustro del monasterio que pudiera relacionarse con la particular forma de chorros de nuestra pila.
Está conformada por un estanque circular de 3,30m de cuyo centro emerge un pilar que sostiene un cuenco, de 2,50m , que soporta, mediante columnas, una tapa.
El agua llenaba el cuenco, brotaba en chorro a través de la oquedad de unas pequeñas máscaras y caía a la pila inferior.
Los relieves que decoran estos elementos son de temática religiosa, como los apóstoles en la zona superior y escenas de la vida de Moises, en la inferior, combinada con otros profanos como los meses del año.
La pieza fue desmantelada y desmembrada en el siglo XVIII, pasando sus elementos a diferentes lugares. Según consta, el núcleo  se colocó en la villa Mansi en San Vito en Loppeglia , donde se rompieron algunas figuras del altorelieve. 
Fué comprado para el Museo Nacional de Florencia en 1894, y tras ser reconocido en 1926 por Campetti y reconstruído gracias a los dibujos realizados en el siglo XVIII, pasó a reubicarse en la basílica en 1952.
El modelo fué copiado para otras fuentes como la Fontana Maggiore de Perugia, la fuente de St. Denis , cerca de París, que también presenta el doble depósito  y se data alrededor de 1180, y la fuente bautismal de la catedral de Ascoli Piceno .

Se ha querido ver en la factura de la pila hasta tres autorías diferentes:


El primero es conocido como el Maestro de las historias de Moisés sería el autor de cuatro de las seis losas arqueadas de la pila inferior, concretamente de las escenas de la esclavitud de Moisés en Egipto, la presentación a la hija del faraón, la aparición de Dios a Moisés, la transformación de la vara en una serpiente y un episodio de lepra, el paso del Mar Rojo, la entrega de las Tablas de la Ley a Aarón y dos Arcángeles y Moisés explicando la ley.
Se considera que pudiera tratarse de un artista de origen lombardo que resalta las imágenes de una forma sencilla, clara y carente de espacios vacíos.



El faraón se representa vestido como un rey cristiano y sus soldados como caballeros de la época, con cota de malla, escudo lanceolado, almófar y yelmo. A sus pies el mar se abre y los peces saltan entre las patas de los caballos enjaezados. Algunos caballeros han caído al mar mientras que otros intentan huir. Está girando el caballo, con intención de huir, mientras alguien a su derecha le informa de la situación desesperada. El agua se transforma en serpientes que se enrollan entre los pies de los caballos y ascienden por detrás del último guerrero.


En una abigarrada escena contínua se superponen las placas curvas decoradas del maestro. En el centro la curiosa presentación a la hija del faraón





La entrega de las Tablas de la ley a Aarón con la figura de Dios flanqueada por dos arcángeles.

Se le atribuyen, del mismo modo,  los  motivos decorados del pilar central con un monstruo y un nudista nadando.

Al Maestro Roberto, probablemente de Lucca, se le atribuyen los profetas del estanque y el Buen Pastor, inspirándose en los modelos humanos de los sarcófagos de época romana, conservándose su firma  "ME FECIT Robertus Magist (ER) en un EP (rt) ( er) Itus.


Finalmente al Maestro de los meses y los apóstoles, probablemente de origen toscano se le atribuye, por su referencia constante a la escultura clásica como los querubines, gárgolas y Jano,  la realización de la copa central y los relieves de la tapa que presentan a los apóstoles y los meses del año: Enero (Giano bifronte), Febrero (hombre con una planta), Marzo (un hombre que toma una espina de su pie), Abril (hombre con flor en mano), Mayo (hombre a caballo), Junio (hombre que corta trigo), Julio (hombre golpeando trigo), Agosto (hombre a caballo), Septiembre (hombre que presiona uvas), Octubre (hombre que recolecta fruta), Noviembre (hombre que ara con bueyes guiado por dos putti), Diciembre (hombre que mata al cerdo)






¡Feliz semana!




martes, 13 de marzo de 2018

Canto, danza y música para una catedral. La Cantoría de Luca della Robbia




Hubo tiempos en los que la alegría de la música inundaba los templos y no estaba mal visto que las alabanzas incluyeran los cantos mas bellos, las danzas mas atractivas y todo tipo de instrumentos.




"Que todo ser viviente alabe al Señor
 ¡Aleluya! ...
 Alábenlo con toques de trompeta, 
alábenlo con el arpa y la cítara; 
alábenlo con tambores y danzas, 
alábenlo con laudes y flautas. 
Alábenlo con platillos sonoros, 
alábenlo con platillos vibrantes, 
 ¡Que todos los seres vivientes 
alaben al Señor! 
¡Aleluya!"


Salmo 150. Libro de los Salmos. 

Los viajes están llenos de preciosos y delicados momentos de descubrimiento de obras excepcionales que llaman a la contemplación y el detenimiento en los detalles. Algunos de ellos se apoderan de nosotros de una forma asombrosa por el tema, el tratamiento, el significado y  la calidad de la obra.
Es sólo un ejemplo, pero la Cantoría exhibida en el Museo de la obra de la Catedral de Florencia, obra de Luca della Robia, enamora por varias razones, siendo la primera, que no la principal -hay muchas y todas de importancia- la revelación de la trascendencia de la música(canto y danza incluidos) durante el Cuatrocento. 
Es cierto que música, canto y danza forman parte importante en las manifestaciones de la tradición, en las alabanzas religiosas y en el disfrute del pueblo y las élites.
En este caso particular, todas ellas aparecen representadas con personajes infantiles y adolescentes de una forma un tanto idealizada y bastante comedida.
Cada grupo escénico está lleno de detalles y gestos que le confieren un naturalismo muy clásico, incluso en la elección de la indumentaria.  
En los grupos del bajorrelieve se exploran diversas formas de alabanza y diferentes estados de ánimo que oscilan desde la concentración en la ejecución musical hasta actitud alegre mas pueril. 
Se sostiene que en el caso de algunos paneles, esculpidos después de la fase inicial, queda patente que existe una influencia de los putti bailarines de Donatello realizados para el púlpito de la Catedral de Prato, a lo que también se menciona una carta de Matteo da Prato de 1434.
El mensaje del conjunto es una invitación, a través de la música y la alegría, a amar a Dios.
Su lugar de destino era  ser colocada sobre las puertas de entrada en la sacristía nueva de la catedral de Florencia, frente a otra cantoría realizada por Donatello.
Della Robia, que esculpió esta obra entre 1431 y 1438, debió inspirarse en el Último Salmo del rey David, cuyos versos aparecen en la base de la Cantoría. 



"Laudate eum in timpano"



"Et cithara"


"Laudate eum in psalterio"



 "Laudate eum in sono tubae"



Cantores o cantantes


"Laudate eum in cimbalis bene sonantibus"


 Laudate eum in cimbalis iubationis



"Laudate eum in cordis et organo"



Et Choro

¡Les deseo una muy feliz semana!